-"Ah, ¿Hablas Español?"
Me cambió al inglés. Sólo dominaba ciertas palabras.
Me tomaron huellas digitales de todos los dedos de la mano. Sí. Era un control de identificación. Mire a la cámara. Sí, querían ilustrar mis huellas digitales con un rostro. Pero no sonría. Bien, puse mi peor jeto sin sonrisa.
Despues de eso, oh desesperación. Mientras otros pasaban el control a mi me hicieron esperar. Empezamos bien, pensé para mi. A los cinco minutos de ver cómo pasaba la gente y yo era el único al que hicieron sentarse en un rincón, le pregunté si todo iba bien y por qué era el único que estaba allí retenido. No te preocupes, me decía. Espera a que te llamemos.
Algo había leído también sobre el "ahora mismo". Decían que los árabes se tomaban su tiempo para todo. Y yo iba a sufrirlo en mis carnes recién llegado.
En mi tiempo de espera observé como la chica guapa que vi en Estambul, a medida que avanzaba por la cola se iba cubriendo con la abaya. Y observé como otras mujeres hacían lo mismo.
Vaya. Fíjate como cambian. De lucir sus mejores trapos a taparlos con la tela negra. Qué apañas!
Otros dos se unieron a mi espera. Ya no era el único. Pero llamaron a primero a uno y luego al otro. ¿Y yo? Ahora me llamaron. Bueno, al final sólo fueron unos 20 min. Seguro que mi maleta estaría dando vueltas en la cinta ella sola.
Pero no, había más maletas girando en busca de sus dueños.
Bien. Me dirigí a la puerta y vi mi nombre escrito en un cartel. Ha sido fácil. La persona que me recogía se parecía enormemente a un amigo egipcio que conocí en la Universidad Rovira i Virgili. Hablando con él, que trabajaba para el hotel, me doy cuenta que el parecido no sólo es en la cara, sino también en su acento al hablar inglés. Me costaba entenderle una barbaridad. Me dijo que era egipcio cuando se lo pregunté. No me digas, me dije yo para mi. Jamás lo hubiera deducido, jajaja. Vaya coincidencia. Con esto puedo decir que soy capaz de identificar a un egipcio hablando inglés.
No hay comentarios:
Publicar un comentario