domingo, 7 de diciembre de 2014

Pánico en la ciudad.

El otro día estaba dando un paseo por la Corniche en Ad Khobar. Era viernes. Para aquellos que no han estado en Arabia, les diré que la semana laboral suele ir de Domingo a Jueves. Hay muchos que trabajan en sábado, pero bueno, los días laborables puros son, como hemos dicho, de domingo a jueves. El viernes es el día festivo por excelencia, como para nosotros el domingo. Por las mañanas está TODO cerrado, y los comercios que abren lo suelen hacer a partir de las 14h en adelante.

Pues bien, aunque ese viernes había estado lloviendo bastante fuerte, por la tarde salió el sol y se quedo una tarde estupenda. La corniche se comenzó a llenar de gente. Usan los espacios verdes y jardines como si estuvieran en el campo, preparándose sus barbacoas, poniendo sus mantas o sillas de camping, etc.


Pues llevaba yo hora y media paseando cuando de repente me da por mirarme la camiseta que llevaba puesta.

Inmediatemente me entró el pánico. De todos es sabido que en Arabia Saudi no se puede hacer ostentación de otra religión que no sea el islam. Está prohibido llevar crucifijos y cosas así. Encima me habían dicho que las cruzadas habían hecho mucho daño y que una cruz roja sobre fondo blanco era tomado como una ofensa grave. No tenía campo donde correr. No comprendía siquiera como había metido esta camiseta en mi equipaje y, mucho menos, como sabiendo esto se me ocurrió ponérmela. Bueno, el caso es que no fui consciente de todo esto hasta este mismo momento. Fui lo más rápido que pude hacia el coche y para casa.

Debo añadir que nadie me miró mal ni me llamó la atención. No sé que hubiera pasado en Riad, donde son más severos con todos estos temas. Qué mal lo pasé.

2 comentarios:

  1. Hola Nacho, mi sacerdote preferido y único, ya que no tengo otro :), he venido a saludarte porque hace demasiado tiempo que te metes conmigo, ni te burlas etc, aunque sé que era de buenas y he pasado y he entrado, espero que te vaya bien, pero parece que has abandonado el blog.
    Un abrazote pater. Cuídate. Estoy allí donde siempre, aunque menos poética, y por eso me han abandonado mis lectores, es que las cosas se dan cuando tocan y ahora no tocan, el horno no está para bollos, pero yo sigo siendo la misma, algún día volveré a la poesía... besos.

    ResponderEliminar
  2. Hola Nacho, Donde andas querido Pater? Dí algo noooo???

    ResponderEliminar